Son delitos que atacan el patrimonio son aquellos que buscan dañar los bienes y derechos de una persona, entidad o institución pública, con la intención de obtener ganancias, ya sea para uno mismo o para otro

Delitos contra el Patrimonio
Los crímenes más frecuentes que afectan el patrimonio incluyen el hurto y el robo, este último siendo una versión más grave del primero. También se consideran la estafa, las defraudaciones, la apropiación indebida, el alzamiento de bienes y los daños, tanto intencionados como los que surgen de una grave imprudencia.
Robo:
El robo se considera una forma más grave de hurto, debido a las condiciones presentes al momento de llevar a cabo el delito. Como se puede observar, para que haya un delito de robo, es indispensable que la sustracción se lleve a cabo utilizando fuerza sobre objetos o mediante violencia o amenaza hacia las personas. Además, la sanción aplicada por el delito de robo es también más severa que la que se impone por el delito de hurto.
Hurto:
Artículo 234 Código Penal
Quien, con intención de obtener un beneficio, se lleve bienes que pertenecen a otra persona sin su consentimiento será sancionado, como delincuente de robo, con una condena de cárcel de seis a dieciocho meses si el valor de lo robado supera los 400 euros.
El robo se define como el acto de quitar bienes que pertenecen a otra persona, sin que haya uso de fuerza, violencia o amenaza.

